lunes, 7 de mayo de 2012

Orígenes y evolución del club. Breve repaso.

FUNDADO EN 1997.

Aunque actualmente está formado por deportistas de diversos puntos de la geografía, y su ámbito es regional, nuestro club nacía en Almodóvar del Campo en el verano de 1.997, momento en el cual se funda el originario equipo de fútbol sala.  Desde sus primeros pasos, el orgullo y la disciplina se erigen como valores principales de un conjunto de deportistas que ejercen su amistad en un marco de sana competitividad y pasión por el esfuerzo.


En nuestros primeros torneos, los resultados no siempre acompañaron; no obstante, el buen ambiente y un arraigo excepcional sentaban las bases de un sentimiento de pertenencia desbordante.  Sería éste un punto de encuentro para compañeros, familiares y amigos, ya fuese participando en el campo de juego o desde la grada, como jugadores o aficionados; en pabellones o fuera de ellos, disfrutando siempre de la experiencia común de engrandecer nuestra historia sin renunciar a los valores primarios deportivos; esto es, intentar elevar la competitividad, pero jamás a toda costa, desde el respeto y rechazando rotundamente el sustituir amigos por figuras. Con el tiempo, los grandes refuerzos llegarían, aunque siempre como eso: incorporaciones que cubrirían la baja forzosa de un veterano, y que asimilaban el espíritu GP más temprano que tarde.

 

Consolidado el equipo como uno de los más rocosos del panorama comarcal a nivel amateur, los éxitos afloraron con los años como premio a una continuidad y un sistema de juego basado en el orden, la solidez defensiva y el despliegue físico. En la época dorada de nuestro fútbol sala, varios trofeos engalanarían el palmarés de GP. Sin embargo, no serían estas humildes victorias el mayor de los orgullos del club, sino el hecho de contar con una tradición respetada y un bloque reconocible y competitivo, convirtiéndose nuestra formación en la decana de un buen puñado de competiciones comarcales.


En 2011 surge la idea de la ampliación de secciones. Sería ésta la respuesta a la necesidad de otorgar una merecida continuidad al club más allá de un fútbol sala que ya daba sus últimas alegrías. Además, gracias al concepto “polideportivo”, un ilimitado número de amistades podrían lucir el escudo en cada manifestación deportiva en la que participasen. La iniciativa pronto gozaría de una magnífica acogida, cristalizando en las crecientes secciones de ciclismo y atletismo popular, las cuales siguen cosechando éxitos y alegrías, sintiéndose cada deportista lo que realmente es: parte de una gran historia que entre todos seguimos escribiendo. La nuestra, en evolución.